fbpx
Fotografiando en el Delta del Ebro

Fotografiando en el Delta del Ebro

Fotografiando en el Delta del Ebro

Cuando Ramón nos invitó a pasar un fin de semana con él y su pareja en Sant Carles de la Ràpita, no dude en aceptar, no solo por lo bien que íbamos a comer en el restaurante que regenta junto con Pilar, (Tasca Pescador), si no porque íbamos a compartir nuestra pasión, la fotografía de paisaje, y cuando hablo de pasión, hablo de madrugar mucho, de cargar con el equipo fotográfico e incluso el vadeador, que nos permite introducirnos en el agua para buscar esos encuadres imposibles desde la orilla. Hablo por tanto, de buscar esas luces crepusculares, con sus amaneceres y atardeceres que nos muestran los paisajes con esa magia especial.

1er dia:

La primera mañana, quedamos en el restaurante a las 5 de la mañana y tras el primer café rápido, nos dirigimos a un lugar que se llama La Fortalesa, en Poblenou del Delta. Allí pudimos contemplar la vía láctea, de una forma clarísima. Aunque no era el objetivo de la sesión y el día empezaba a clarear, con lo que perdíamos la visibilidad de las estrellas por minutos, no pude resistirme a intentar hacer alguna foto, aunque no obtuve ninguna fotografía decente, al menos me sirve para recordarlo y tenerlo presente en futuras visitas a esa localización, ya que si a esa hora se veía así ya me imagino como será en plena noche.

Nuestro objetivo eran las barcas que veis a la izquierda del encuadre, bajo la línea del horizonte, las cuales están amarradas a unos palos que emergen del agua.

Nos gusta trabajar la fotografía de larga exposición ya que nos permite expresarnos con el movimiento y crear contraste entre los objetos inmóviles y los elementos que están en continuo movimiento, como el agua o las nubes. Para ello, llevábamos en la mochila el siguiente material fotográfico:

– Filtros de densidad neutra

– Filtros degradados

– Un disparador remoto con intervalómetro. Con el mando evitamos que la cámara trepide al pulsar el botón de disparo ya que no hay que tocarla, y por otro lado, poder configurar el tiempo de exposición.

– Y por supuesto el trípode.

Mientras estuvimos allí, como siempre, hablábamos poco, cada uno concentrado en lo suyo, observando y tratando de plasmar lo que sentíamos. Ese momento de luz especial tiene una duración muy corta así que el tiempo apremiaba.

Al observar la escena me centré en el movimiento que producía el suave vaivén del agua en las barcas, y mediante el uso de las técnicas de larga exposición y exposición múltiple, intenté crear un ambiente pictórico mediante el balance de blancos y la borrosidad.

Bailando sobre el agua.

Todas las fotografías en este blog, carecen de retoque. Todos los efectos fueron creados en el momento de la toma.

Por la tarde visité la zona de Lo Racó. Un lugar que da la sensación de abandono, con algunas barcas prácticamente hundidas, con la madera desgastada por el salitre. Pero antes, mientras esperaba que el sol bajara aún más, decidí fotografiar algunas aves. Tuve que hacerlo con el coche en movimiento ya que si nos parábamos, estas se marchaban inmediatamente (evidentemente no conducía yo).

2º dia:

En el Delta del Ebro puedes encontrar rincones muy pintorescos y Ramón conoce la zona como la palma de su mano. Él imparte talleres de fotografía de paisaje que duran un fin de semana y te muestra esos lugares con magia, además de compartir sus conocimientos. Pero no solo es un magnífico fotógrafo sino que es una persona encantadora. Hemos compartido momentos que no olvidaré haciendo lo que más nos gusta, y estoy seguro que tendremos muchas más oportunidades de compartir experiencias.

El último día otro madrugón. Esta vez un poco más temprano ya que había que caminar 20 minutos hasta el lugar, La torre de San Juan. Una vez allí, nos calzamos el vadeador y al agua, usando un objetivo gran angular desde muy cerquita de las barcas.

Top